miércoles, 31 de octubre de 2007

Halloween

31 de Octubre, día como cualquier otro si no fuera por esta nueva modilla que se ha arraigado en nuestro país; el “Halloween”.

Resulta que estoy solo en mi casa y aunque les parezca raro, para mi, que un tipo de 20 años este un fin de semana largo solo en su casa no me parece looser, sino que me parece muy cool (nótese el uso de modismos americanos a tono con la fiesta), en fin, estoy en mi casa solo y comienza a sonar el timbre, ¡dulce o truco! Me grita una banda de pequeñajos vestidos de duende, bruja, momia, fantasma y vampiro. Mi impulso de garabatearlos eufóricamente haciéndoles entender lo que significa esta estúpida celebración se ve retenido por mi sentido común que me hace dar cuenta que aunque se los explicara un millón de veces, no me entenderían. Es que los chilenos somos así, pecamos de inocentes, es decir, de aweonaos, aferrándonos a cuanta cosa nos dé un poco de identidad cívica, algo que nos sirva de pretexto para salir a las calles a demostrar que estamos vivos y que tenemos presencia colectiva. Es así como cada año el 31 de Octubre los papitos de todas las culturas y estratos socioeconómicos visten de demonio a sus rechonchos hijos (que probablemente luego de los 40 serán diabéticos) y los lanzan a las calles a limosnear caramelos de puerta en puerta.

Yo los espero con la bolsa de dulces que mi madre preparó para la ocasión, y mientras me los voy comiendo escucho como tiran huevos a mi puerta luego de quemarse las gargantas gritando como autómatas imbéciles “dulce o travesura”.

En un ánimo más lúdico y con ciertas ganas de sádico placer me dispongo a comer algunos dulces al lado de la puerta y escucho como después de gritar dicen desilusionados “vamos, no hay nadie” y yo río en espíritu, y mi amargada alma se regocija pensando en lo inútil de su preparación, en todo el trabajo de sus papis y de los mismos regordetes para hacerse su disfraz, ¡todo para nada! Para que un tipo ocioso y malhumorado no les de bola y se coma sus tan ansiados caramelos.

En un momento escucho una voz muy familiar que luego del dulce o travesura vocifera algo como “si no day dulce ti quimamo la casha… corta” pendejos brígidos- pienso-

Y cuando me dispongo a abrir la puerta para gritarle ¡pendejo flayte! PAF impacto de huevo. Mi ira aumenta ¡Pendejo culiao! quiero gritarle ahora, pero luego pienso que contenerme me saldrá más económico que pagar el vidrio si al pequeño angelito se le ocurre lanzarme una piedra.

En fin, me canso y vuelvo al computador maldiciendo a los celtas por tan idiota fiesta pagana, a esos papitos que copian esta festividad a falta de conocimiento, y a esos rechonchos y rosados pequeñajos que en vez de dulce deberían salir a pedir bonos para la nutricionista.

Feliz Halloween!





domingo, 28 de octubre de 2007

EFE: Los rieles de la corrupción

Al comenzar a escribir sobre EFE mi intención era la de hacer público lo escandaloso que se ha vuelto el manejo estatal de las empresas y servicios en nuestro país. No es una sorpresa para nadie que el tema del dinero público nunca ha estado exento de corrupción, sin embargo, la situación se ha vuelto sencillamente inaceptable a la luz de los nuevos antecedentes que se han ido desenterrando desde la Contraloría General.

Desde reconocer que EFE es una empresa fracasada con una deuda que asciende a los 100 mil millones hasta escudriñar en los contratos firmados por las distintas direcciones me encontré con situaciones que poco más que risa e indignación me provocaron.

Pero dicen por ahí que con ejemplos se respaldan los argumentos (hay quienes sobrevaloran el empirismo).

Comencemos con Vicente Domínguez, demócrata cristiano que destacó por su mal desempeño en su anterior dirección de la Empresa Enacar, empresa que arrojó perdidas millonarias, o hablemos de Guillermo Díaz, también un DC pero este último con otra espectacular cualidad; asumió el cargo estando procesado por fraude al fisco por una inocente maniobra que hiciera con el dinero tuyo y mìo para pagar nada más ni nada menos que un magíster en Administración Pública que hizo en España el año 98 (que ironías que tiene la vida) o Luis Ajenjo (este hombre me encanta… y sí amigos es DC) que haciendo gala de su capacidad de inversión y buen gusto aprobó proyectos por más de 1200 millones de dólares en el plan trienal, que de más está decir no rindió frutos, pero lo más anecdótico (seguramente se lo contará a sus nietos) es que en una empresa literalmente en la quiebra se aprueba un contrato por 250 millones de pesos para decoración de oficinas. Como diría mi madre “pobre pero digna” aunque la letra de aquella pequeña españolita me hace mucho sentido cuando escucho nombrar a Ajenjo “antes muerta que sencilla”

Si bien es cierto, hay una ineficiente (quiero ser amable) administración de caudal público, hay más temas escondidos bajo la situación de ferrocarriles. Gracias a Dios nuestra oposición no tiene nada más que hacer que seguirle las huellas a nuestro gobierno imaginen la armonía de estos pelmazos trabajando juntos, un vaivén de proyectiles de mierda sacados desde el mismo orto de nuestros honorables parlamentarios. Es esta dinámica fecal la que ha permitido hoy conocer de mano de la contraloría general ejemplos claros de corrupción como la contratación de Evasa Consultora Ltda. Para hacer un estudio que finalmente no se hizo y que además ya había sido trabajado por Invía, una filial estatal. Quizá en EFE pensaron que a nadie le parecería extraño pagar por un servicio que ya se tiene y por si fuera poco no recibir dicho servicio. O el tema de los carros comprados a RENFE, sí señores, los mismos carros que debieron ser retirados de nuestra ruta Victoria - Pto. Montt por no cumplir con las condiciones para realizar el servicio. ¿Garantías? Por supuesto, claro que estas nunca fueron cobradas, al menos no aparecen como ingreso dentro de los balances de EFE.

EFE es uno más de los “condoros” de nuestra Concertación que al parecer en estos temas están muy concertados, pero no de la sana forma que nos gustaría. El tema de fondo que deseo recalcar es que en esta sociedad política en la que vivimos no es posible avanzar mientras el cuoteo político siga existiendo, el monopolio de la influencia se siga defendiendo y la transparencia no sea solo uno más de los conceptos anzuelo al momento de ganar una elección.

Yo voté por la Concertación, yo participé de las campañas de la Concertación, y con el derecho que me otorga dicha actividad es por lo que digo: Son una mierda evidente ¡!