martes, 5 de agosto de 2008

Apaguen la Música

Muchos de ustedes conocerán a María Música, sí, la niña del jarro, aquella que empapó a la actual ministra de educación al termino (forzado y unilateral) de una discusión entre el ministerio y nuestros estudiantes sobre la realidad actual de la educación chilena.

Analicemos el simbólico acto de la pequeña; primero debemos aclarar que cualquier forma de violencia debe estar condenada por nuestra sociedad, ya que las bases de la democracia (que dudo que la ministra y la Música conozcan) se ven así amenazadas.

La niña ríe cuando le preguntan el por qué de su agresión, disfruta sus 15 minutos de fama y el acoso de nuestros periodistas que gozan con la farándula que rodea a María Música y la desatinada de su madre, vemos acá un acto no de emancipación del estudiantado, sino un acto de vulgar violencia. Pero pensando más a fondo en lo grave del asunto es que pienso que la culpa no es de María Música, si bien esta fue la que arrojó el agua tenemos a su madre, una persona adulta que debería ser un ejemplo de responsabilidad y sensatez apoyando y justificando el accionar de su hija y aprovechando el circo montado por su pequeña para hacer estúpidas declaraciones en los medios y darse a conocer. Más Aún, la ira crece cuando veo declarar a un remedo de docente, diciendo que la acción de María Música es comprensible en respuesta a la actitud soberbia de la actual ministra. Cuando vemos a alguien que siendo oportunista y circunstancial ataca a su propio gremio desde el núcleo mismo nos asqueamos y nos preguntamos si este sujeto realmente tiene cerebro.

Ahora bien, los docentes de este país, formadores y moldeadores de la materia prima de nuestra nación, no DEBEN, no PUEDEN trabajar codo a codo con una niña de 14 años cuyo recurso es la violencia, no DEBEN, no PUEDEN, bajo ningún concepto justificar las agresiones. Si viéramos al ministerio avalando una acción violentista contra el profesorado, otro gallo cantaría se los aseguro.

Independiente de los coletazos meramente mediáticos que ha traído la orquesta de María Música deberíamos preguntarnos, qué están haciendo tan mal nuestras autoridades para anidar ese sentimiento de frustración y abandono en la población general. No olvidemos que la manifestación de María Música es la concreción del sentimiento de frustración y asqueo de la población general para con nuestro gobierno, una niña de 14 años es menos exitosa en controlar sus impulsos y esto último fue lo que jugó en contra de la Música.

Ya condenamos el ACTO de esta niña, pero condenemos también a aquellos que están provocando esta agitación, los mediocres, los ladrones, los ineficientes, lo atorrantes, es decir, nuestro gobierno. Nuestra Concertación, los espadachines del NO, los mosqueteros de la democracia, lo pobres idiotas que siguen sustentando su proyecto país en la transición a la democracia, pues les comunico señores, la TRANSICIÓN se ha acabado, ya cruzamos a la otra orilla, el asesino Pinochet ya es pasado y ahora no necesitamos capitanes de la emancipación, necesitamos autoridades que sepan dirigir una nación que tiene problemas SERIOS, temas de gran envergadura que no se solucionan con ideales utópicos ni espiritualidades heroicas y hermanables tipo “Band of Brothers”.

Chile tiene una pésima distribución de la riqueza, el modelo liberal está creando resentimiento y enemistad en la sociedad, polarizándola hasta el extremo, y es la educación el punto de partida elegido por este grito social que pide verdadera EQUIDAD, no solo el slogan de “crecer con igualdad” sino una verdadera intervención estatal destinada a establecer una base de equidad social. En este punto es donde nuestras autoridades están fallando, y mientras se siga entendiendo la libertad de educación como un pasaje a la transacción monetaria en base a la venta de la prestación del servicio educacional seguiremos viendo ministros empapados.

El desconocimiento de la responsabilidad estatal sobre la educación de su pueblo es una de las ideas hijas de la dictadura que ha sido amamantada sin recelo por la mama concertacionista. Aquellos que desalojaron al rey de su trono se han dormido en la calidez de su terciopelo. Talvez el agua de María Música sea un llamado a despertarse.




jueves, 3 de julio de 2008

Si tienes un amigo llamado Bud...

Estudiando para mi prueba de fisiología de mañana me he tropezado con una joya elaborada por las mentes màs pervertidas del mundo fisiológico. En el libro "FISIOLOGÍA HUMANA" de Stuart Ira Fox al final del capitulo once de glàndulas endocrinas ustedes podràn encontrar una pequeña autoevaluación y uno de los casos que se plantean ahì es el siguiente:

"Su amigo Bud tiene cualidades para ser una estrella del baloncesto, pero solo tiene una estatura de 153 cm. Debido a que usted es un buen
amigo de Bud, comienza a inyectarle hormona de crecimiento por las noches, mientras duerme. Usted piensa que esta es una estrategia adecuada, pero al cabo de un tiempo observa que Bud no ha crecido nada. En vez de ello su mandíbula y su frente han alcanzado un tamaño desproporcionadamente grande y sus manos y pies están hinchados"

Luego te pide que expliques por què tu genial idea de inyectarle a tu amiguito hormona de crecimiento no està dando resultado.
Lejos de querer discutir las causas o siquiera pensar en las causas de la acromegalia este caso hipotetico medio retorcido y deprevado
me hizo pensar en què mierda tienen en la cabezota el autor y editor de este libro.

Acaso usted mi querido Stuart le inyectaba cosillas raras a sus amigos de dormitorio mientras estos dormian? Pero contesteme, en què mente enferma cabe pensar que alguien por ser un "muy buen amigo" le inyectarà a su compañero enano con ambiciones deportivas, hormona del crecimiento mientras duerme? de paso que le meta valium y le dè como caja.


No pues Stewie ahì estamos mal. Uno no puede ir e inyectarle algo a un amigo mientras duerme asì como así. Además piense usted si el enano se despertaba, yo en su posición le saco la reconchadesumadre al buen amigo.

Mire que metiendome sustancias por vía intravenosa mientras duermo ¬¬

Ademàs no hablemos de que el pobre Bud ahora queda convertido en un shrek sin tener puta idea de qué diantres estaba sucediendo. Muy cruel y en
fermito de su parte mi buen Stewie, al menos ahora sabemos que sus compañeros de cuarto le deben haber durado muy poco.



miércoles, 18 de junio de 2008

Crónica de una muerte anunciada

En la sociedad actual la educación se concibe como un derecho inalienable a todos los sujetos que componen el estado, sin embargo, la realidad nos dice lo contrario.
El acceso y la calidad hoy no estan aseguradas a ningún individuo por su simple condición de humano, tampoco se asegura a aquellos poseedores de un don intelectual sobresaliente. Hoy el indicador al momento de establecer el acceso a la educación y su calidad es el poder adquisitivo de los individuos. La educación hoy se ha convertido en un bien de consumo, una herramienta de desarrollo que tiene una tarifa establecida por su calidad y las divisas que proyecte.

En qué punto de la historia nuestro país ha transformado la educación en un bien transable?
Remontemonos a la dictadura de Augusto Pinochet, particularmente a la promulgación de la hoy tan conocida Ley Orgánica Constitucional de la Educación. Las palabras contenidas en ese papel son poseedoras del "poder" que ha logrado transmutar nuestra educación, nuestro DERECHO inalienable, en un privilegio de clases, haciendo retroceder a Chile de forma sustancial. Hemos conseguido, mediante abúlica obediencia a la ley, romper el pilar fundamental de la equidad social, liberando a nuestro Estado de la responsabilidad de educar a sus hijos. Hemos contribuido a la perversión de nuestra sociedad con una actitud pasiva y sometida a la voluntad de aquellos que han encontrado en la educación un nicho espectacular y prolífero para sus negocios.

Como estudiantes, nos dejamos obnubilar por el sistema, pasando de víctimas a cómplices y victimarios.
Observo con angustia como en la facultad de medicina de la Universidad de la Frontera vamos creciendo y transformandonos paulatinamente en los engranajes DISPUESTOS a mantener funcionando esta maquinaria que representa nuestra sentencia a vivir en una sociedad donde la característica prima es la inequidad.

Si debemos evaluar la LOCE y sus logros, si consideramos el espíritu que impulsó esta ley, nos daremos cuenta que su logro más exitoso es el de someter la voluntad de miles de estudiantes a pagar por su derecho y a pagar más aún si desea acceder a mayor calidad.

Pinochet, Guzmán y su equipo lograron poner grilletes a los poseedores de la iniciativa, de la fuerza, han logrado transformarnos a nosotros los jóvenes en esos bobos autómatas que caminan cada mes a las cajas a pagar su derecho a estudiar.

Los mismos que exudamos vitalidad bajo las luces del carrete nocturno, los mismos que desplegamos genialidad en las aulas de esta universidad, tenemos miedo de decir basta, de ponerle el pié a esta máquina abasalladora.

Porque a la hora de levantarse y luchar de verdad o sentarse a estudiar nuestra próxima evaluación. ¡Jóvenes! nos pesan las caderas.

domingo, 11 de mayo de 2008

La vida en una chimenea


mientras termino lo que me absorvió todo el día recojo mis libros, apago la luz y giro, giro y debo parar. Es imposible seguir caminando al estar frente a aquel maravilloso resplandor. En aquella habitación donde se pasó la mañana, la tarde y llegó la noche, donde giré en torno a mis necesidades más básicas e interminables reacciones de papel, estaba esa imagen, esa existencia, esa vida. El fuego en la chimenea, que hermosa combinacion de colores, de textura y sensaciones, una existencia que nos da cuenta de aquello que siempre sostengo, el sinsentido de la vida, la no existencia de la trascendencia por cuanto todo lo es, no existe la trascendencia porque no existe su opuesto. Me quedo quieto observando ese fuego y extrañamente me compenetro, entiendo su mensaje, y por raro que parezca su mensaje es el mismo que recibo de cada nuevo despertar, de cada situación, de cada existencia pura, limpia de lógica, pura de razón. Nosotros los marginados, los manchados con la capacidad de pensar de crear y transformar vivimos en una lucha constante, entre nuestra realidad, nuestro fin ùltimo, y nuestra extraña convicción de buscar la trascendencia. Algunos han inventado elixires, piedras filosofales, otros a Dios, la ciencia y cada quien se cobija bajo el techo que màs le acomode, que sea capaz de quitarles esa punzada en el alma que significa entender que nuestro sentido està por mucho, alejado de nuestros anhelos màs egocentricos.
El ser humano fue bendecido por el azar que a su vez nos hizo poseedores de la maldición más grande, la broma más cruel de la que he sido yo testigo... la de razonar.

Asi como la danza de las llamas reflejada en mis ojos, debe el humano vivir, bajo la convicción de que al abrir todos los sentidos logramos apreciar de forma sublime el verdadero sinsentido de la existencia, el sinsentido entendido bajo aquello que podemos descifrar, nuestro propio lenguaje.

La trascendencia no es cuestión humana, es cuestión universal. y dentro de este lenguaje, el lenguaje universal es que tienen sentido todas las cosas, lamentablemente el ser humano es incapaz de hablar bajo este lenguaje, està demasiado ocupado creando castillos sobre la arena.

Demasiado ocupados entendiendo la combustión y sus propiedades, demasiado ocupados tratando de lograr que la madera no arda bajo el fuego, demasiado ocupados para apreciar la verdad pura cuando se nos presenta como un regalo natural. La existencia es existir y nada más.

viernes, 18 de abril de 2008

Aquellas cosas que me enferman


Hay una considerable lista compuesta por aquellas cosas que nos cargan, estresan, enferman. Cosas que odiamos y que nos emputecen, que son parte de nuestra intolerancia y particularidad, que al fin y al cabo todos tenemos. La mía es excepcionalmente abultada y se compone del listado más bizarro de cosas que a simple vista molestan a cualquiera y otras que solo a un raro como yo podrian perturbar.

Empecemos por la rutina. Cada mañana tomo dos autobuses para cumplir con mi actividad diaria. En general el bus de la mañana es bastante agradable y ya voy conociendo a cada pasajero, ya que siempre tomamos el mismo bus, pero en las tardes, cuando no sé a qué hora volveré ni qué bus tomaré se abre la posibilidad de encontrarme con una fauna muy diversa que va desde aquel sujeto hediondo a axila, que parece que le hubieran pelado una cebolla bajo el brazo y que casualmente parece no estar consciente de su hediondez y te ondea los brazos con una liviandad casi insultante ¬¬, luego estan las madres que sientan a sus angelitos en las piernas y se sientan atràs tuyo, esto es bastante desagradable, ya que no solo ponen a prueba la fuerza de tus riñones con reiteradas patadas al respaldo, sino tambien la de tus oídos con esa vocecilla aguda que hace despertar al asesino que llevas dentro.

Existe una cosa que me rompe los testiculos, el servicio técnico de telefónica. Qué mierda de servicio, primero te envian a un menù donde te dan 8 opciones y resulta que no tienes pichula idea de cuál es la que te sirve, así que te mamas cada menú esperando a que aparezca la opción "otros" para poder hacer clik y probar suerte. El otro día sin ir más lejos me cortaron el internet y cuando fui a pagarlo me dijeron: en media hora le reactivamos el servicio. JA JA JA, el tonto se la compró. Estoy seguro que cuando salí de esa oficina, la cajera se reía de mi con euforia maligna.

a la hora llamé al servicio técnico me mamé todas las opciones y apreté "otros" como de costumbre: Espere en linea, pronto su llamada será atendida por un ejecutivo (si veo en la calle a la weona que grabó las frases te juro que le tiro un escupo ¬¬ ) y qué ejecutivo weon ni que ocho cuartos, si esos weones son ejecutivos yo soy cardiologo con post grado en Harvard. En fin, cada vez que llamas tienen una respuesta diferente y esa musiquita de mierda que te ponen enferma de los nervios, al final haces la misma pregunta unas 6 veces porque cada nuevo ejecutivo te deriva a otro pelotudo que tampoco te arregla el problema pero que te deriva a otro ejecutivo.

Otra wea que me repatea es cuando el conductor de la micro vé que estamos como lata de sardinas y sigue subiendo gente, no sé si el weon cree en alguna loca paradoja matemática como la del hotel infinito o tiene convenio con los lanzas que cuando ven una micro así se lanzan como quiques.

pero lo que màs me molesta, es cuando algún reguetenero de medio pelo cambia las R por las L, "tu eres mi gata yo tu leopaLdo, tira pa lante no me acobaLdo". Puta que me rompe los huevos eso.

Ayer ví un video de un rapero de raza negra y la cantidad de culos que salian era asombrosa. esa es otra wea que me molesta, los tipos que creen que poniendo culos a su alrrededor se verán machos sementales.

Tambien me molestan los tábanos, pisar una uva o una que otra intrascendencia como ver la puerta de mi armario abierta, me enferma esa wea. Tambien me molesta sobremanera el termino opinologo, y escuchar a alguno de estos me parece ya, la peor de las torturas.

Me molesta que la Yasna Provoste sea tan weona, y no se plantara como mujer cojonuda a enfrentar sus errores, cobijarse en que su origen es indigena y viene de familia pobre me parece realmente asqueroso.

Tambien me molesta la constitución chilena y la espuna del café de máquina que venden en la faculta, me molesta tener las manos sucias y que el pantalon toque el suelo, especialmente cuando hay agua o barro.

Me repatea cuando alguien orina la tapa del baño o deja pelos en la ducha, y otra de las cosas que me molestan es que me hagan preguntas obvias.

Te cortaste el pelo????? No weon me lo doblé y lo pegué con neopren.
Tay llorando? .. no weon, se me rompió el globo y estoy chorreando humor ¬¬

preguntas weonas que no es necesario hacer... como cuando te zamorrean y te dicen... tay durmiendo? puta la wea, pienso con mis ojos achinados, qué chucha le respondo a este gil que acaba de despertarme.

Odio las moscas, pero me encanta matarlas, odio a los perros chicos histericos y me carga cuando no lavan los platos por ambos lados.

Pero por sobre todo, Odio cuando me dicen maniatico jejeje.

jueves, 3 de abril de 2008

El fin de la bitácora

Fin de la Bitácora

Con el proceso de duelo que se avecina no creo que termine la bitácora antes que termine el año jeje así que acá les va un breve resumencillo de lo que siguió al funesto viaje en bus y nuestra llegada a puno.

Llegamos a puno en una mañana bastante helada y no está de más decirlo que yo al menos me sentia un poco idiota con mi tenida compuesta de pantalón corto chalitas y polera. Comenzamos a vestirnos en el terminal (sí sí en medio del terminal) ya que si la gente orina en bolsa por qué no podia yo exhibir mi blanquecino y cansado culo? En fin, tomamos una especie de micro que nos llevó a Puno y luego tomamos un bus hacia cuzco. Han ido al mercado de Chillán? les han ofrecido las comidas a voz alzada? bueno así mismo es el terminal de puno.

Llegamos a Cuzco una ciudad horrible a primera vista, pero una vez que te adentras es la ciudad más maravillosa que he conocido con un aire a las callejuelas de Valparaiso, pero claro impregnada de cultura peruana, que debo aceptar es muy diversa.

Lo mejor fue la comida, me dio diarrea y las pastillas de carbón solo le dieron más color a la cosa. Caminamos, sudamos, comimos, recorrimos, conocimos gente, tomamos, fumamos, carreteamos, vimos putas, y masajistas putas.
Luego subimos a machu pichu, perdii la mitad de mi dinero a jack le dió una diarrea que amenazaba con cagar hasta los sesos y con shurro nos meamos de la risa del pobre jack.

Lo pasé genial y ha sido uno de los mejores viajes que he hecho.

Conclusión, hagan el viaje y vivan de todo lo que jamás vivirán en Chile. FIN


PD: para aquellos que se quedarán desanimados con semejante final lleno de un aweonao resumen les digo: Si quieren saber más pueden pedirme el resto de la bitácora y leerla ustedes mismos o transcribirla y ponerla acá en mi blog. Que no tiene mi contraseña, pues pidamela.

PD: ahora llenaré el blog de algunas cosillas que tengan que ver más con mi carácter y no con los últimos dos post mamones que acabo de releer con bastante asco.
Si hasta me dieron ganas de escuchar a Alejandro Sanz, la wea patética.


Agradecimientos especiales a la dani que no tuvo tapujos en decirme lo aweonao que me estaba comportando. Un abrazo dani, que genial es poder ir conociendote.

PD: no les empuetece que haya weones que escriban con tantas PD? a mi sí, es como que no saben escribir y en vez de redactar lo que quieren decir en el texto, lo ponen en PD, que irritante ¬¬

miércoles, 2 de abril de 2008

El Fino Arte


El fino arte de convencer se me ha hecho cotidiano durante toda mi corta existencia, pero ahora màs que nunca cobra un sentido trascendental. Somos capaces los seres humanos de autoconvencernos verdaderamente sin morir en el intento? Conozco algunos sujetos que se autoconvencen de distintas cosas, de que deben trabajar porque asì lo dicta la supervivencia social, de que deben someterse porque el dinero asì lo establece,y otras yerbitas màs en el campo del autoconvencimiento. El umbral humano es enorme y abarca muchas fronteras, lìmites de lo aceptable y lo aguantable. Siempre me ha llamado la atenciòn aquel grupo de selectos humanos a los que llamamos resignados, quienes parecen tener un umbral de aguante excepcionalmente estirado incluso hay quienes los llaman màrtires y les encienden velitas en construcciones fastuosas (no me cree? revise la historia del catolicismo y se sorprenderà) llamense como se llamen esos sujetos siempre me han causado recelo, y una mezcla de pena y reprobación. Pero ¿ cuáles son las causas que llevan a cualquier ser humano con algo de autoestima a autoconvencerse de que algo desagradable no lo es tanto? yo creo que la respuesta es fácil el amor. Las madres se resignan por los hijos, las novias por los novios y así cada quien es capaz de resignarse por el ser amado, de ceder, de autoconvencerse que lo malo resulta que a segunda vista no es tan malo.

De esta forma vamos creando una sociedad resignada, propensa al autoconvencimiento y al borde del letargo. Es que nadie necesita una sociedad beligerante, es mejor callar aquello que nos molesta, hacer vista gorda y centrarnos en lo bueno, aunque eso nos pueda llevar a la autodestrucciòn de nuestro yo más interno, una renuncia fundamental a aceptar por amor a otro lo que juramos en nuestra vida "jamás aceptar"

El amor muchachos es cosa traicionera y medio sucia, pero no podemos evitar sentirlo, es por eso que los actos de gloriamàs brillantes y los actos màs negros de locura se cometen por este fenomeno bioquímico que llamamos amor.

Yo estoy aprendiendo a amar, y así me hago cada día un poco más débil, un poco más maleable, un poco más mamaón o macabeo, llamenle como gusten. Pero a palabras del difunto Nietzsche yo estoy pasando a aquellos que componen el mundo de los dèbiles,ymientras me alejo del superhombre voy percibiendo como aquella "NO FUERZA" me carcome el alma.

Pero no se espanten y no sientan pena, pronto les tocarà a ustedes.

lunes, 31 de marzo de 2008

Autómatas... que ideal

Hago una pausa en mi bitácora (ya sé que hace tiempo deberia haber publicado el resto) para referirme a un gran consejo que les voy a dar, probablemente sea un consejo mierda pero en este momento me parece la panacea XD. Sean autómatas amigos míos, no sientan ni hagan nada que los acerce al intenso vivir de las emociones.

El amor nos hace idiotas ( hay estudios que me apoyan wiiii ), nos pone vulnerables y extremadamente sensibles ( ¿sinónimo para idiota? )

Bajo la experiencia personal, puedo decirles que grandes expectativas nos traen grandes caidas de culo. Es que uno deberia ser menos egocentrico y no esperar que la persona a quien intensamente le entregas todo tu amor te responda con la misma moneda, fácil es decirlo, pero una y otra vez caemos en el mismo hoyo, creemos que esa persona llegará a amarnos y a respondernos a nuestra manera, a la manera "ideal" que nos imaginamos el amor, que su apoyo será el que esperamos, que sus respuestas serán las que esperamos, en fin, que amarán como nosotros lo hacemos.

Hoy derramo una lágrima en tu honor y en el mío por supuesto y brindo por llegar a ser un autómata ideal, y es que como yo no creo en la otra vida, es excusa para vivir todas esas experiencias en esta la única que tendré? yo creo que no. Seguiré amandote y me seguiré cayendo de culo y tú seguirás amandome a tu manera y no a la mía. Así es la vida del humano, entonces brindemos por el autómata.

Ahora a pasar las penas con Wagner.

jueves, 28 de febrero de 2008

Perú: Lo malo y Cuzco


Tercera parte: El fatídico viaje en “bus”

Por el parlante la voz robótica tipo Luli de la mujer que indicaba los horarios de salida y llegada nos indicaba que nuestro bus se disponía a salir por la puerta 2. Subimos a este bus “nuevo” que pese a ser 5 estrellas no contaba con baño, algo que, dado el viaje de nueve horas que nos esperaba, era un poco incómodo, sobretodo para nuestro amigo shurrito, con serios problemas de incontinencia urinaria (exageración que uso para graficar que es un meón). De todas formas pusimos la mejor cara y fuimos a entregar nuestras mochilas, pero horror, no entregaban ticket, y cómo sabrá usted que las mochilas son de nosotros al momento de bajar-pregunté-, tranquilo al bajar se ve eso pes fue la respuesta del auxiliar, subimos al bus rogando que al bajar nuestras mochilas estuvieran donde las dejamos, al sentarnos, shurrito en la ventana, yo en el pasillo y Jack atrás creímos que ya podríamos relajarnos y dormir mientras la marcha del bus era inminente. Pero que inocentes almas fuimos, en Perú no se estila que un bus salga con los pasajeros que tenga a la hora estimada, no, nada de eso, se espera hasta que el bus se llene, y así nos dieron las 9:30 hasta que el bus literalmente se llenó, con gente ocupando todo el pasillo, gente que debo decir parecía refugiado de guerra ya que llevaban la casa consigo. Así nos fuimos entre “chismosas” (nombre que les dimos a las mujeres peruanas, indígenas que usaban mucho esa palabra) que no dejaban de hablar en aymará o quechua o quien sabe qué lengua. Mujeres malolientes a sudor y maíz y hombres que tenían más grasa en el pelo que en el vientre. Casi al salir de la ciudad el bus paró para dejar subir a un niño que luego de un discurso del tipo “agradezcan que les vengo a vender caramelos en vez de robarles la plata” se bajó sin mucho éxito de ventas. El frío comenzaba a sentirse, y las “chismosas” sacaban manta tras manta y se volvían muy contrastantes al lado de nosotros tres, desubicados con pantalón corto y sandalias. En las aduanas Ínter departamentales (que fueron al menos 2) subía un guardia a pedir la cédula de identidad, caminando por el único espacio libre del bus... las posaderas de brazo, lo bueno es que al ver la cédula chilena no nos revisaban ni se la llevaban a la caseta para revisarla. A las 4 de la mañana al conductor se le ocurrió una brillante idea… y al ritmo de la zampoña desperté muerto de frío entre una nube de olor a peo, orina y sudor. No me sorprendí al ver que me había caído maíz mientras dormía, tampoco me sorprendí mucho cuando 2 horas más tarde me caía una caja con fruta en la cabeza. Lo que sí me sorprendió fue la osadía del compañero de asiento de nuestro compañero Jack, quien dejó la evidencia de su relajo vesical en cuatro pequeñas bolsitas de plástico dejadas deliberadamente en el piso del bus. Pero eso ya no importaba, se había hecho la luz y pronto llegaríamos a Puno donde tomaríamos un bus hacia Cuzco, nuestro primer destino que esperábamos que fuera muy hermoso para que el viaje comenzara a valer la pena.

Perú: Lo malo y Cuzco


Segunda Parte: Tacna

Despertamos algo deshidratados (me pregunto por qué) y luego de bañarnos y tomar un paupérrimo desayuno provisto por el hostal contratamos un taxi que por 2000 pesos chilenos nos llevaría hasta Tacna, este sujeto fue nuestro primer acercamiento con Perú, ya que sin cargo de conciencia puedo decir que su fealdad y su parecido a los malos que se batían con el Zorro en las películas de antaño serían sin duda alguna factor muy común dentro de la población peruana. En fin, pasamos la aduana sin ningún problema, casi rayando en la ligereza por parte de aquellos funcionarios que nos revisaron a nuestra entrada a Perú (verán como la historia cambió cuando quisimos retornar a Chile) y así llegamos luego de un monocromático viaje a nuestro destino: Tacna. Nos bajamos en la plaza de armas al amparo de una preciosa catedral que fotografiamos haciendo gala de nuestra condición de turistas con las cámaras alzadas. Pronto tomamos rumbo hacia el terminal terrestre de Tacna y sacamos pasaje en una línea que nos prometía buses “nuevos”. Luego supimos que “nuevo” en Perú significa de tercera mano. Volvimos a la plaza de armas caminando y a mitad de camino nos sentamos en un parque, del que luego nos fuimos cuando dos chicas llegaron a preguntarnos si no teníamos miedo de esta ahí sentados, después de todo, somos chilenos y si nos ven por ahí sentados como seres humanos normales que se sientan, pues podrían hacernos algo. Seguimos caminando, lo que nos dio tiempo a conocer una ciudad que en realidad no tiene nada de glamoroso, bonito o rescatable… bueno exceptuando la artesanía, la catedral y lo que vendría después; Aníbal. Mientras esperábamos en la plaza de armas mi amigo shurrito tuvo la buena fortuna de conocer a Aníbal, un guía turístico que nos hizo un agradable recorrido por la historia de Tacna mientras visitábamos un campo de batalla, un cementerio, un monumento y un museo. Al volver nos fuimos a lo que sería nuestro mejor momento en Tacna; nos fuimos a almorzar. Es que la comida en Perú merece un sitial muy especial, ya que por 4 soles, lo que serian 680 pesos, nos servimos un almuerzo muy contundente y sabroso, tan sabroso que no importaba que medio restorán nos mirara feo. Así fuimos haciendo hora en una plaza que quedaba atrás de la catedral de Tacna, donde dos niños de “buena familia” jugaban al amparo de la niñera, con clara propiedad y libertad en aquella plaza que nos cobijaba como extraños. Pronto el panorama se volvió más diverso y a la placita llegó un niño pequeño, bastante sucio y andrajoso. Se acercó a nosotros a pedirnos la botella de bebida, no porque quisiera tomar lo que quedaba del contenido (cosa que de todas formas hizo) sino que quería la botella para complementar su conjunto de juguetes. Unos envoltorios de chocolate, una cajita de leche vacía y nuestra botella de Coca-Cola desechable. Alarmado, el menor de la pareja de niños “bien” se levantó, él no tiene derecho a jugar con la basura, es basura y debe ir en el bote- Dijo el niño con una convicción y seguridad intrigante- luego se levantó, fue al lugar donde el niño jugaba y mientras éste recolectaba basura a lo lejos, el rubio niño aprovechaba de llevarse parte del tesoro ajeno y botarlo en un bote de basura que estaba frente a la pileta. La hermana lo increpó; deja esa basura, es del niño y él puede jugar con la basura si así lo desea y tomando con la yema de los dedos el envoltorio de chocolate, se dirigió con expresión de asco a devolverle al niño su juguete, digo su basura. Luego supe que el niño en cuestión se llama Pablo y supe también que de sus padres no tenía pista, lo supuse más bien por la cara de perplejidad que puso cuando la niña le preguntó donde estaban sus papás. En fin, la espera se hacia más corta entre esta escena y nuestras discusiones sobre filosofía, acerca de si los cambios nacían del individuo, o de la sociedad en su conjunto. Pronto nos dieron las 6 y decidimos tomar un taxi hacia el terminal terrestre donde tendríamos que esperar dos horas más a que nuestro bus partiera.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Perú: Lo malo y Cuzco


Primera parte: El camino hacia Arica

Cada verano nos deja anécdotas, historias que permanecen guardadas en nuestra memoria por una u otra razón. Lo que me dispongo a compartirles esta ocasión es el viaje a Perú que hice con dos compañeros; mi amigo Philippe y su amigo Jack. Pretendo graficarles sin ser fiel ni mucho menos objetivo la cultura peruana y cómo tres sujetos se sumergen en ella.

Pequeñas cuotas de respeto, asco, admiración y asombro (no, no de ese asombro que te pone los ojos grandes y te deja baboso y maravillado) serán las encargadas de darle sazón a este relato.

Comencemos, indudablemente, por el principio. El viaje comenzó un día viernes por la mañana, en un bus de la línea Pullman, todo parecía indicar, pese a que llegó con una hora de atraso, que sería un viaje cómodo y sin sobresaltos. ¡Primer error logístico!

Nuestros asientos estaban justamente ubicados al medio… frente al baño, pero esto habría sido una nimiedad si en el mismo bus no se hubiera subido la Señorita “diarrea” ¡Dios Mío! Jamás había visto a una mujer defecar con tanta frecuencia e intensidad (este último término refiriéndome al olor de su producto). Tanto era así, que ya a la tercera o cuarta sesión con Philippe la mirábamos con ojos amenazadores cuando salía del baño con cara de vergüenza y resignación, y es que en el fondo era una situación incómoda para la mujercita, pero vamos, nuestras narices necesitaban ser vengadas al menos con una mirada de reprobación. En fin… llegamos a Santiago luego de ver Rocky I, II y III y un viaje en el atiborrado metro de Santiago culminaba la jornada.

A la mañana siguiente y con el vago recuerdo del festín de comida china de la noche anterior nos reunimos con Jack, sujeto de cara afable, algo lento y olvidadizo, de un carácter relajado y buen humor. Así los tres nos encaminamos hacia el aeropuerto de Santiago a tomar nuestro vuelo con destino a la ciudad de Arica. Aquí un alto para detallar una situación melosa con tintes de infantil inocencia; nuestro amigo Philippe (a quien de aquí en más me referiré como shurrito) que jamás había volado quiso ir en ventana y no dejó espacio a alegato. Él se iría en ventana y ya estaba dispuesto. Lo que no se imaginaba el buen shurrito era que de los tres pasajes que teníamos había dos ventanas, y la que él tomó daba nada más y nada menos que al fuselaje del ala derecha del avión, mientras el bueno de Jack tenia vista privilegiada en un asiento de más atrás la que disfrutamos él y yo tomando una larga siesta hasta nuestra escala en Iquique.

Al llegar a Arica y establecernos en un hostal, fuimos a comer. La elección del local fue en base a dos criterios… el precio, y lo más importante; no era MC’Donald. Pedimos tres chorrillanas y una torre de cerveza en el Shop Dog, una sana y nutritiva elección para tres jóvenes como nosotros. Mientras comíamos la charla se estaba haciendo cada vez más amena, shurrito, el amigo en común, se convertía en el blanco de las bromas de Jack y por supuesto de las mías. En el creciente ánimo pedimos tres chorrillanas más y las bromas de las camareras no se hacían esperar. Una hora después caminábamos por el desierto paseo peatonal con los estómagos llenos de cerveza cebolla y papas fritas, a la vez que mirábamos con curiosidad y cierto reparo a una rubia mujer de mediana edad que nos miraba con cara de: “si te pillo no te suelto” del brazo de su joven y moreno amante (prostituto).

Llegamos a la habitación y las pegajosas sábanas nos persuadieron a dormir sobre la cama. Con un calor agobiante nos fuimos quedando dormidos, las alarmas puestas y los estómagos a punto de reventar, mañana cruzaríamos la frontera… Tacna nos esperaba.