Para varios no es desconocido que me he cambiado de casa, y bueno, con todo lo que significa reordenar y mudarte, pero lo mejor es acoplarse a aquellos nuevos elementos que van a ser parte de tu cotidianidad desde el momento en que llegas a tu casa hasta la eternidad (lease con voz de gravedad y solemnidad)
Es así como procederé a relatar la historia de la "Ducha Maligna" ahora por toda la familia conocida como, "La Ducha de Chuck Norris"
Como cada día, despierto radiante como una lechuguita hidropónica a las 6 am para comenzar mi alegre jornada, luego de haber dormido con cuea una hora y tener los músculos medio agarrotados. Entonces saco la ropa del ropero y me voy saltarin cual gacela a darme la ducha del día. Preparado y ya en cueros entro a esa duchita ansiada que básicamente es lo mejor del día (hasta que veo a Oscar y puedo hacerle bulling) cuando abro la llave y de pronto mi cara adormilada, de esas caritas que se ponen cuando estas estítico (constipado pa los compañeros -.-) se transforma en cara de tremendo dolor... Conchasumaaaaadre!!! grito impotente y mi madre me pregunta con voz muy tranquila; ¿te sale el agüita mal hijo? y yo pienso... miren la preguntita.
Le digo: vieja weon, bájale al calefont plis que me estoy quemando
Vieja: Ya le bajé hijo cómo te sale ahora
el hijo: (con cara de pico) mamá esta wea tiene dos opciones: frío del orto y cuecete vivo.
Entonces decido en un alarde de jovial inteligencia (entiendase que fue una idea totalmente estúpida) terminar de ducharme en lo que se demora en pasar de frío del orto a cuecete vivo =D
es aquí cuando me dije: Roberto, esté será un buen día jijijijijijij
lo cierto es que puedo decir con total seguridad que he perdido la sensibilidad del pezón izquierdo gracias a mi amada ducha... "la ducha de Chuk Norris"
(la fofo me la tomaron cuando me duchaba, con una cámara indiscreta, que falta de respeto!! )