martes, 6 de enero de 2009

Enamorado de una sonrisa



Hay muchas cosas relacionadas con el amor en las que no creo, como eso del amor a primera vista. Acaso hay alguien que crea en eso? Cielos incluso hay mujeres que lo encuentran romántico. ¿Qué creen que es el amor a primera VISTA? Acaso piensan que el sujeto les VIO la personalidad en un arrebato de genialidad deductiva de unos pocos segundos? Seguro que no señoritas, al menos no conozco hombre alguno que después de una primera “ojeada” a una mujer diga. Rayos camaradas, que ideología tan brillante posee esa señorita incorpórea, lo siento pero me estoy matando de risa (y voy a despertar a mi primo).
Lo cierto es que eso del amor esta teñido de los más ridículos ingredientes. Miren que por amor se hacen grandes cosas que según tal o cual prisma podrían catalogarse como las estupideces más enormes de las que somos capaces los humanos. Yo no sé si estoy enamorado, cada mañana me parece estar enamorado de una mujer diferente o de una cosa nueva, como digo siempre, soy un enamorado de la vida, pero anda que eso es propio de un egocéntrico vanidoso como yo, pero no se los recomiendo, lo que funciona para mí es generalmente la fórmula más retorcida.

Lo que sí tengo claro es que hoy y hace muchos meses estoy ridículamente enamorado de una sonrisa, una sonrisa que vuelve a mi mente en los momentos más variados y generalmente inoportunos, quedándome con cara de tonto en muchas situaciones embarazosas. Tengo su sonrisa grabada en la retina y cuando la recuerdo irrumpen en mí unas irrefrenables ganas de poner una canción de Silvio Rodríguez. Soy rarito, pero quien sabe, talvez a ella le gusten o al menos la haga sonreír.

lunes, 5 de enero de 2009

Soy y serè un INMORAL

Con la idea de revivir mi blog rondando mi cabeza prendo el pc a las 4 am y mientras veo el brillo de Valparaíso me dispongo a escribir. ¿Qué quiere leer la gente? Es mi primera pregunta, y de rebote me pregunto si el blog es para mí o para ustedes. Mi egocentrismo sugiere que el blog es para mí y por ende debo escribir lo que quiere leer la gente. Que cínica ironía les dejaré leer si me animo a publicar esta idiotez.

Los seres humanos tenemos muchas debilidades y muchos sentimientos oscuros, como por ejemplo el egocentrismo y la vanidad convenientemente citados para el caso. Lo interesante es que los seres humanos como aderezo a nuestra idiotez intrínseca también somos capaces de hacer públicas estas características que me atreveré a llamar “inmorales” y ¿por qué los humanos somos capaces de publicar este tipo de sentimientos?, ¿por qué hoy escribo una especie de confesión de mi calidad de vanidoso y egocéntrico?. Permítanme compartir con ustedes algunos atisbos de mi reciente lectura: “Aurora” de Nietzche, donde este sujeto comienza su “campaña contra la moral”. A decir verdad leer a este filósofo es siempre un placer mezclado con ganas de darle una patada en las bolas.

La sociedad como la conocemos siempre se ha regido por leyes, por la moral constituida por las costumbres, por el culto a lo habitual. Lo diferente a lo habitual ha sido castigado en toda época con distinta intensidad por catalogarse de locura o de meramente malo. Así, los hombres espontáneos han sido víctimas de la persecución más cansina, traicionera y llena de imbéciles autómatas, aterrorizados por una trasgresión a la moral que ellos califican por ende de maldad.

Yo soy lujurioso, vanidoso, egocéntrico, adorador del placer, un sibarita dice mi madre. Otros me han dicho que recibiré un castigo por eso del karma, la verdad es que soy vengativo, rencoroso y una muy mala persona según los cánones sociales. Sin embargo cuando reflexiono acerca de mi propio comportamiento y el de mis pares y amigos y veo el comportamiento sobretodo de aquellos que con tanto furor profesan religiones, corrientes políticas determinadas o ideologías basadas en la moralidad, puedo decir que yo soy sin duda más fiel a mi escala de valores que todos ellos. Jamás he traicionado, extorsionado, asesinado o causado dolor por beneficio propio y bajo el nombre de nadie (entiéndase esta última idea como un ataque directo a los católicos).

¿Es la moral como ordenamiento social la cosa proveniente de las mentes más brillantes o de los corazones más débiles?. ¿Es esto de la moral un intento de dirigir al hombre al desarrollo de su potencialidad máxima o una herramienta de castración para consolar a los limitados?

Quizás la cuna de la moral, la religión, pueda explicarme el por qué de esta autolimitación del hombre. Pero como me dijo un sabio y moralista sacerdote; “la iglesia se vende muy fácil si sabes hablar su idioma”

Creo que tendré que tomar primero unas clases de lenguaje eclesiástico.