domingo, 11 de mayo de 2008

La vida en una chimenea


mientras termino lo que me absorvió todo el día recojo mis libros, apago la luz y giro, giro y debo parar. Es imposible seguir caminando al estar frente a aquel maravilloso resplandor. En aquella habitación donde se pasó la mañana, la tarde y llegó la noche, donde giré en torno a mis necesidades más básicas e interminables reacciones de papel, estaba esa imagen, esa existencia, esa vida. El fuego en la chimenea, que hermosa combinacion de colores, de textura y sensaciones, una existencia que nos da cuenta de aquello que siempre sostengo, el sinsentido de la vida, la no existencia de la trascendencia por cuanto todo lo es, no existe la trascendencia porque no existe su opuesto. Me quedo quieto observando ese fuego y extrañamente me compenetro, entiendo su mensaje, y por raro que parezca su mensaje es el mismo que recibo de cada nuevo despertar, de cada situación, de cada existencia pura, limpia de lógica, pura de razón. Nosotros los marginados, los manchados con la capacidad de pensar de crear y transformar vivimos en una lucha constante, entre nuestra realidad, nuestro fin ùltimo, y nuestra extraña convicción de buscar la trascendencia. Algunos han inventado elixires, piedras filosofales, otros a Dios, la ciencia y cada quien se cobija bajo el techo que màs le acomode, que sea capaz de quitarles esa punzada en el alma que significa entender que nuestro sentido està por mucho, alejado de nuestros anhelos màs egocentricos.
El ser humano fue bendecido por el azar que a su vez nos hizo poseedores de la maldición más grande, la broma más cruel de la que he sido yo testigo... la de razonar.

Asi como la danza de las llamas reflejada en mis ojos, debe el humano vivir, bajo la convicción de que al abrir todos los sentidos logramos apreciar de forma sublime el verdadero sinsentido de la existencia, el sinsentido entendido bajo aquello que podemos descifrar, nuestro propio lenguaje.

La trascendencia no es cuestión humana, es cuestión universal. y dentro de este lenguaje, el lenguaje universal es que tienen sentido todas las cosas, lamentablemente el ser humano es incapaz de hablar bajo este lenguaje, està demasiado ocupado creando castillos sobre la arena.

Demasiado ocupados entendiendo la combustión y sus propiedades, demasiado ocupados tratando de lograr que la madera no arda bajo el fuego, demasiado ocupados para apreciar la verdad pura cuando se nos presenta como un regalo natural. La existencia es existir y nada más.

2 comentarios:

Beso Invisible dijo...

Vengo a defender a los raperos.
Yo escucho hip hop y me parece increíble la labor del MC o del rapero, ya que en rimas tiene que cantar algo, que por lo general no es del tipo "No puedo vivir sin ti vida mía", sino que es un mensaje sobre música, política, el universo, su vida, etcétera. Lo que sí hay son raperos pasados a billetes o a minas con culos gigantes, y que profitan de un estilo que nació como un grito desesperado en los ghettos de afro-norteamericanos.
Yo creo que a ese tipo de raperos te refieres, y que también comparto, no son agradables de ver.

Roberto dijo...

Tienes razón a esos Raperos me referia... pero debí ser más especifico en mi comentario, porque de apresurado metí al saco a gente valiosa como nach =P , me disculpo.